covidTodos estamos viviendo una situación inimaginable a causa de la pandemia. Para algunos hermanos sacerdotes pesa mucho el vacío de no haber podido tener las celebraciones de semana santa con la comunidad; para otros sigue primando una desubicación por las limitaciones del aislamiento; para otros ha sido una ocasión forzada para encontrar creativamente nuevas formas y canales de evangelización, especialmente a través de la radio, la televisión y las redes sociales.

¿Cuál ha sido tu experiencia? ¿Qué te ha quedado de esta Semana Santa?

Por encima de todo, ojalá, nuestra experiencia haya sido la de habernos encontrado, viva y profundamente, con Cristo resucitado. Y que ello se esté notando en que estamos más iluminados por su Palabra, más llenos de su amor y más fortalecidos por su Espíritu. Que en esta Octava de Pascua ya se note nuestra alegría pascual, nuestros pasos de conversión, nuestras mejores disposiciones para servir y nuestro compromiso de dar continuamente testimonio de Cristo resucitado.

Con esa confianza renovada y con la caridad pastoral especialmente avivada, seguimos viviendo estos días las condiciones generadas por la pandemia. Nuestro dolor por los sufrimientos de los hermanos se transforma en esperanza firme y en compromiso de servicios concretos durante los varios meses que durará esta crisis mundial:

          El primero y principal servicio es el de seguir ayudando para que se viva la Iglesia en cada familia.

          El segundo, ayudar a salvar vidas motivando y moviendo a que se cumplan plenamente las medidas preventivas indicadas por las autoridades.

          El tercero y más urgente, promover el compartir, solidario y fraterno, de bienes y servicios de todos en favor de los hermanos más necesitados, que necesitan comer, recuperar sus empleos y atender otras necesidades básicas.

          El cuarto, igualmente importante, el de animarnos entre nosotros para saber discernir y vivir evangélicamente estas situaciones.

Seguimos fraternalmente unidos para salir, personal y ministerialmente, victoriosos de esta pandemia.

¡Hagámoslo!

Julio