Lo normal y lo primero es buscar nuestra familia presbiterio para recibir apoyo a nuestra vida y ministerio (Cf. DMVP2, 36). Los Movimientos y Asociaciones han de ayudar a que los sacerdotes vivamos nuestra propia espiritualidad presbiteral. Sin embargo, la Iglesia recomienda las Asociaciones que cumplan estos cuatro requisitos: “Hay que tener también en mucha estima y favorecer diligentemente las asociaciones que, con estatutos reconocidos por la competente autoridad eclesiástica, por una apta y convenientemente aprobada ordenación de la vida y por la ayuda fraterna, pretenden servir a todo el orden de los presbíteros” (PO, 8).
En este campo, para los presbíteros diocesanos que se quieren ayudar con otros a crecer y que quieren servir más a los cohermanos, resulta de mucha utilidad la Unión Apostólica del Clero (UAC), que es una asociación, pública e internacional, aprobada por la Santa Sede desde el 17 de abril de 1921. Está organizada conforme a la forma asociativa promovida y recomendada por la Iglesia universal en el Concilio Vaticano II (Cf. P.O. 8; Cf. CIC. 278). Se organiza, vive y realiza sus servicios con plena diocesaneidad.
Vivamos la necesaria comunidad sacerdotal de vida y ayuda. Y si queremos, vivámosla en el espíritu de la Unión apostólica del Clero. unionapostolicadecolombia@gmail.com