Si yo estuviera preparado…; si yo tuviera tiempo… son expresiones de varios hermanos cuando son invitados a trabajar por el clero. Somos pocos los Servidores de la pastoral presbiteral y la mayoría de nosotros necesitamos prepararnos mejor para realizar bien este servicio. 
Sí se necesita la preparación para este servicio y podemos hacerla progresivamente. Hay buenas oportunidades y medios para ello.  Se comienza fortaleciendo las motivaciones para este servicio. Luego, en un nivel de iniciación, se participa en un taller, para profundizar en los elementos generales de la pastoral presbiteral y lograr renovar nuestras actitudes para la colaboración activa en ella. A continuación, en un nivel básico, se participa en un Taller básico de 30 horas, en el que se llegan a comprender los fundamentos, los criterios, los caminos y medios de la pastoral presbiteral; en él se renuevan las actitudes para el servicio personal en la pastoral presbiteral y se elabora un proyecto personal de servicio para los presbíteros. Después, en el nivel superior, se puede participar en el “Diplomado de pastoral presbiteral”, que se comienza con un Curso teórico – práctico de 80 horas y se continúa durante el año con el estudio de materiales complementarios y con la aplicación del propio proyecto de pastoral presbiteral. Con este diplomado se logra que los participantes asimilen los criterios y la metodología fundamental para la pastoral presbiteral orgánica, integral, sistemática, diferenciada, personalizada, participativa y organizada; se consigue la renovación personal de los participantes, el fortalecimiento de su compromiso de servicio en la pastoral presbiteral diocesana; y se elabora un proyecto integral y orgánico de pastoral presbiteral para la propia diócesis, que se compromete a aplicar el primer año. 
Cómo te parecen los pasos descritos? Toda esta formación será especialmente útil para el Obispo, para el Delegado diocesano de pastoral presbiteral, para los miembros de la Comisión diocesana, para los vicarios episcopales, para los arciprestes y para los demás colaboradores de la pastoral presbiteral. Demos los pasos que nos corresponden y ayudemos a que los otros servidores a dar los suyos.

Julio