En todos los presbiterios tenemos buenos sacerdotes, que quieren servir a sus hermanos del presbiterio. 

unidad

Algunos tienen propósitos especiales en este campo y quisieran hacer algo grande por los sacerdotes. En la manera de hacerlo, unos prefieren tomar sus iniciativas y realizarlas por su cuenta. Otros, quieren realizar sus servicios, uniéndose con otros hermanos y con su diócesis para realizarlos. Seguramente, los frutos de estos serán mejores y mayores, ¿verdad? 

Los sacerdotes tienen razón de hacer sus servicios en comunión con la Iglesia, porque es ella la que tiene el derecho y el deber, primario y prioritario, de realizar el servicio de la pastoral presbiteral (Cf. PO, 12; CIC, can. 279; PDV 2).  En concreto, es la Iglesia particular la que está directamente llamada a prestar eficientemente este servicio de pastoral presbiteral a todo el presbiterio diocesano y a cada uno de sus presbíteros (Cf. PDV 31-32).  Los ha de ayudar a los presbíteros a crecer en la fe, acompañarlos y ayudarlos a hacer bien su discipulado misionero y a fortalecerlos en su camino de ser pastores santos.

Animemos a los hermanos a unirse con otros y a realizar todos sus servicios de pastoral presbiteral en comunión con la Iglesia. Unidos para resolver muchas necesidades y alcanzar importantes logros en favor de todos. ¿Te imaginas todo lo que podríamos lograr? La unión hace la fuerza. En comunión podremos tener mayores y mejores frutos. Hagámoslo.

Julio