cpp6Todos necesitamos aprender. La pastoral hoy nos presenta continuamente exigencias. Pero, sobre todo, si se trata del servicio a los mismos sacerdotes, esto requiere prepararse para realizar mejor los servicios. ¿Verdad? En este campo de la pastoral presbiteral, todos necesitamos conocer experiencias, comprender las orientaciones bíblicas y eclesiales, discernir y proyectar bien.

A veces, uno aprende trabajando, ensayando y a los golpes. Pero el aprendizaje se demora mucho y tiene menos resultados. En cambio, actualmente hay disponibles varios elementos que nos ayudan en esa formación:

  • Estudiar personalmente el Manual de pastoral presbiteral diocesana y hacer las aplicaciones correspondientes. Ese manual lo tiene su obispo y el delegado diocesano de pastoral presbiteral, o se puede pedir al Celam.
  • Participar en Talleres básicos de pastoral presbiteral, que está realizando el Celam (el año entrante están programados cuatro encuentros zonales), o que están siendo promovidos por su Conferencia Episcopal.
  • Además, si tienes encomendada una responsabilidad especial en la pastoral presbiteral diocesana, necesitas una preparación de nivel superior, participando en el Diplomado de Pastoral presbiteral (150 horas), que comienza con un curso teórico – práctico (75 horas) y continúa con la elaboración de un síntesis y la aplicación del proyecto de pastoral presbiteral, elaborado durante el curso (75 horas).
  • Otro elemento importantísimo es el compartir con otros hermanos reflexión y experiencias de servicio que se vayan haciendo en este campo.

Por favor, encomiéndenos al Buen Pastor, pues, estamos a punto de comenzar el séptimo ciclo del Diplomado, con 40 participantes de diez naciones. Si te interesa para tu diócesis, puedes inscribirte con la autorización de tu obispo, o ayudar a que otros lo hagan, para beneficio de todo el presbiterio. Todos necesitamos prepararnos para servir mejor a nuestros triplemente hermanos del presbiterio diocesano. Ayudémonos para hacerlo. Se necesita.

Julio