Para Nuestra Formación

LA TEOLOGÍA FUNDAMENTAL 2

 

Introducción

Según el Catecismo de la Iglesia Católica  “el deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre, porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa de atraer al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar” (CEC, 27).

Lo decía ya, también, San Agustín, en una afirmación famosísima del inicio de las Confesiones: «Nos hiciste, Señor, para ti, y nuestro corazón está inquieto, hasta que descanse en ti» (I, 1, 1).

 

1.    ¿Qué es la Teología Fundamental?

La Teología Fundamental es una disciplina de la Teología sistemática, relativamente reciente (SS.XIX-XX), que trata de responder de manera científica a la invitación que el Apóstol dirige a los cristianos a que “estén siempre dispuestos a dar razón de la esperanza” (1 Pe 3, 15).

Partiendo de la fe en la revelación de Dios en Cristo, ella analiza la naturaleza de la misma revelación y del acto de fe, así como su modo de situarse en relación con la razón y la existencia humanas. Podemos articularla, metodológicamente, para su estudio en dos partes. La primera se presenta como una teología de la revelación y de la fe, a la cual se une un examen de la teología de las religiones. La segunda, contiene un amplio estudio de la credibilidad de la revelación en sus diversos aspectos y relaciones, tanto teológicos como antropológicos.

Este estudio culmina en una desarrollada exposición de los signos primordiales de la revelación que son Cristo y la Iglesia. El conocimiento de las cuestiones abordadas proporciona una información y reflexión sobre las cuestiones fundamentales en las que se apoya la fe cristiana, así como la capacidad para establecer un verdadero diálogo de la fe, tanto con la razón y la cultura, como con los hombres religiosos en general.

 

2.    Objeto de la Teología Fundamental

El objeto primario de estudio de la Teología Fundamental sería la Divina Revelación y la credibilidad y el acto secundario sería el acto de fe, a lo que ambas se dirigen .

 

3.    Método

Dando por hecho una Revelación objetiva de Dios a la humanidad, descartamos, la teoría inmanentista de la revelación de Dios, como doctrina, pero nos apoyamos en ella como método, para afirmar que toda realidad inmanente implica la afirmación de lo trascendente -.

La Teología Fundamental es la encargada de justificar el acto de creer y de dar razón del por qué de nuestra esperanza a todo el que nos la pida. Para tal cometido se pondrá “en la puerta” de la Teología y deberá dialogar humildemente tanto ad intra como ad extra: hacia dentro será necesario el diálogo con las demás disciplinas teológicas ya que con todas está conectada (con la Sagrada Escritura, con la Dogmática, con la Cristología, con la Eclesiología, con la Misionología, etc.); pero también hacia afuera estará dispuesta a dialogar con la Filosofía, con la Ciencia, con la Cultura, con los movimientos ecuménicos, con las demás religiones, con el Ateísmo, etc. Sin pretender saberlo todo (Apologética), buscará el diálogo mostrando sencillamente las razones de su fe (no demostrando) y escuchando la versión del otro, pero eso sí, tampoco malbaratando la oferta evangélica al mejor postor, sino manteniéndose firme en sus creencias testimoniará a Cristo. En esto consistirá pues su nuevo método “apologético”, al que no puede renunciar, pero lo considerará, ahora, en un nivel más amplio y dialógico.

 

4.    ¿Dónde justificar nuestra tarea? (El origen de la Teología Fundamental)

Precisamente en las Sagradas, como ya lo hemos dicho, nos dice San Pedro en 1 Pe 3, 15: “Estén siempre dispuestos a dar respuesta a todo aquél que les pida razón de su esperanza”. Es este el objetivo de la Teología Fundamental, estar siempre dispuestos a dar razón de nuestra fe, de nuestra esperanza, del Logos Divino hecho carne, Jesucristo, Nuestro Señor. Esta tarea es siempre, para todos y en todas partes. Para ello, se valdrá de dos “armas” o elementos constituyentes de su naturaleza humana: su fe y su razón. Elementos que, lejos de contradecirse en su búsqueda de la verdad, mediante su relación de circularidad (esto quiere decir que de ninguna manera está una arriba de la otra, en importancia, sino que las dos tienen el mismo peso y se ayudan y complementan mutuamente en el estudio del contenido de la fe que es la revelación de Dios [Cf. FR. ), se ayudan mutuamente para “volar” hacia la verdad, como nos dice Juan Pablo II en la introducción a su encíclica Fides et ratio, el Documento Pontificio más importante para nuestra disciplina: “La fe y la razón son como las dos alas para llegar a la verdad”.

“La teología fundamental, nos dice la encíclica Fides et ratio, en el número 67-, por su carácter propio de disciplina que tiene la misión de dar razón de la fe (cf. 1 Pe 3, 15), debe encargarse de justificar y explicitar la relación entre la fe y la reflexión filosófica” en el proceso del creer; entre la Filosofía y la Teología; teniendo como centro de estudio la Revelación de Dios, en dos niveles, la revelación natural (Teodicea) y la sobrenatural, la Revelación que tuvo su culmen en Cristo Jesús, el Verbo encarnado (Cf. Jn 1, 14); proceso que llega a su culmen en el acto de fe, cuya característica principal es el uso de la inteligencia, iluminada por la fe, previos unos signos de credibilidad del discurso evangélico.

Atendiendo, pues, a la exhortación de San Pedro, en el Asia Menor al Inicio de la Iglesia, de 1 Pe 3, 15, podemos decir que la Teología Fundamental tiene un doble origen: en cuanto al origen de su planteamiento, ya tiene mucho, porque la Iglesia siempre ha buscado eso, dar razón de su fe y de su esperanza a sus interlocutores, pero como disciplina teológica (como ciencia), podemos decir que es relativamente reciente, pues no será sino hasta en el siglo XIX cuando se empieza a dar el paso de la Apologética tradicional –caduca, por demás-  a lo que hoy conocemos como Teología Fundamental, que empezó a cuajar sobre todo en el siglo XX. Y, si es verdad que durante un tiempo la Teología Fundamental, pasó por un momento oscuro, podemos decir que ahorita, ya se está definiendo su identidad y su método propio, dentro de la Teología sistemática.

Y es que, el ciclo de la apologética había quedado agotado; los teólogos veían cada vez más claramente la necesidad de legitimar la fe, mediante un discurso también válido a los ojos de los no creyentes (pero no metódicamente aséptico, prescindiendo de la fe, sino sobre todo con un discurso testimonial, dirigido a los hombres de su tiempo (cultura, ciencia, pensamiento filosófico y religioso).

Surgió así, pues, la Teología Fundamental como continuación a aquel esfuerzo, pero también como algo distinto. Por eso decimos que es una disciplina teológica nueva, que nace de la Apologética –defensa de la fe- a la que comienza a reemplazar a partir del siglo XIX y plenamente en el siglo XX.

 

Conclusión

Hemos visto que el deseo de Dios en el hombre ya viene “impreso” en su naturaleza. Gracias a Dios, el hombre contemporáneo –el destinatario de nuestro mensaje evangélico-, no está exento de ello. Esto es algo a favor de nuestra misión: Anunciar la Buena Nueva a toda la creación (Cf. Mc 16, 15). Hemos visto que, gracias a la Revelación de Dios, tanto natural como divina, y haciendo uso de la fe y la razón, la Teología Fundamental, ha estructurado un discurso lógico sobre el sentido de Dios, del mundo y del hombre y sobre el plan maravilloso de Dios para el hombre, para cada hombre. Nosotros, como sacerdotes, podemos aprovechar esta hermosa “herramienta”, que es la Teología Fundamental para seguir ayudando a Cristo, con mayor efectividad, en la salvación de todos los seres humanos. Conozcamos más sobre ella, valorémosla, vivámosla…

Pbro. Álvaro Bermúdez Blanco

*LIBROS SOBRE TEOLOGÍA FUNDAMENTAL:

  1. Sagrada Escritura.
  2. Dei Verbum, Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación, del Concilio Vaticano II, 1965.
  3. Fides et ratio, Carta Encíclica de su Santidad, Juan Pablo II, Roma, 14 de septiembre 1998.
  4. Diccionario de Teología Fundamental, S. Pie Ninot, R. Latourelle, R. Fisichella, Ed. San Pablo, Madrid, 1992. Indispensable para todo estudiante de Teología Fundamental.
  5. La Teología Fundamental, Salvador Pié Ninot, Ed. Ágape, Salamanca, 2002 (Español e/o italiano). Muy completo.
  6. Teología Fundamental, César Izquierdo, Ed. Palabra, Navarra, 2009  (muy buen manual. Sencillo)
  7. Teología Fundamental, José Antonio Sayés, EDICEP, Valencia, 2006. Interesante Manual, en forma de tratado, muy útil para los estudiantes de teología y para todo aquel que quiera fundamentar la verdad del cristianismo y dar razón de su esperanza [1 Pe 3, 15]). Es una magnífica síntesis de todas las cuestiones que atañen al tema. Recoge toda la problemática de manera clara y profunda.
  8. Teología Fundamental contextual, Hans Waldenfels, Ed. Sígueme, Salamanca, 1994.
  9. La Teología Fundamental, Jutta Burggraf, RIALP, Madrid, 2004.

 

*PÁGINAS WEB DONDE ENCONTRAR INFORMACIÓN SOBRE LA TEOLOGÍA FUNDAMENTAL:

  1. http://sacerdotesyseminaristas.org/index.php?option=com_content&task=view&id=117&Itemid=257 : (buenas exposiciones en power point, sencillas y claras)
  2. En cual cualquier buscador en internet (por ej. Google), introducir Teología Fundamental. Hay mucho material.