300 ENCUENTROS FRATERNOS - Clero Hoy 299

CLERO HOY
Octubre 12 de 2017                          N° 299  
Las noticias eclesiales más importantes
y otras propuestas para nuestra vida y misión.

En CLERO HOY, 299

¡Hola Amigo!

  • 300 ENCUENTROS FRATERNOS 
  • FELICITAMOS a cada uno de los hermanos Obispos y Presbíteros.
  • OREMOS, en este Mes de las Misiones.
  • Figura sacerdotal: San JUAN XXIII. 

Ayer, Hoy y Mañana

En la Iglesia Universal

  • “El cristiano constructor de paz, en espera vigilante del regreso de Jesús”
  • Academia por la Vida: Apostar por una cultura renovada de la identidad y de la diferencia
  • Sociedades Bíblicas Unidas: “Servidores de la Palabra de Vida Eterna”
  • “El pueblo de Dios… plasma la arcilla de nuestro sacerdocio”, dice el Papa

En América

  • Conclusiones del VI Simposio de Teología India
  • Encuentro Continental con las Comisiones Episcopales para la Catequesis: Países Bolivarianos y Cono Sur    

Para nuestra pastoral

Para nuestra homilía dominical

  • MT 22, 1-14 INVITADOS AL BANQUETE DE BODAS DE SU HIJO    

Intención Misionera

  • Intensificamos nuestra oración por las misiones
¡Hola Amigo!

300 ENCUENTROS FRATERNOS


Nos preparamos para que celebremos juntos esta meta a conseguir: nuestro Boletín Clero Hoy llegará a su número 300. Desde el principio, nos propusimos sembrar semillas que apoyaran la vida y el ministerio de los pastores en el Continente. Hoy somos más de 5.000, entre Obispos y presbíteros, de América, los que nos encontramos cada semana y aprovechamos las informaciones eclesiales y los demás elementos de interés para nuestra renovación pastoral. Gracias por compartir este sencillo camino y por tu estímulo a este servicio. Gracias a todos, por animarnos, con otros hermanos, a ser buenos pastores, pastores santos. Damos gracias a Dios, quien continuamente aviva nuestra caridad pastoral para que compartamos como doblemente hermanos.
 
Queremos seguir adelante con tu apoyo. Nos proponemos seguir mejorando este boletín y llegar a muchos más hermanos. Para lograrlo, te agradeceremos enviarnos a info@clerusmundi.org una nota breve con tus sugerencias.
 
Gracias. Esperamos tus sugerencias.

Julio
 

Nuestra Familia de Pastores

FELICITAMOS a cada uno de los hermanos Obispos y Presbíteros, que en estos días celebran felizmente su aniversario de nacimiento, o de ordenación. Dios los colme de bendiciones. 

OREMOS, en este Mes de las Misiones, por todos los Misioneros, en especial por los presbíteros diocesanos que valientemente han ido enviados a la primera evangelización, o a la ayuda a otras Iglesias particulares necesitadas. Que a todos los demás, Dios nos avive el espíritu misionero universal.   

Figura Sacerdotal: SAN JUAN XXIII 

Ángelo Giuseppe Roncalli, internacionalmente conocido por su afabilidad como el «papa bueno», nació el 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, Bérgamo, Italia.  En 1895 comenzó a redactar su extraordinario Diario del alma mientras realizaba ejercicios espirituales.  
El Diario muestra su extraordinaria sensibilidad plasmada en su amor a Cristo, a la Iglesia, a su familia y al género humano; revela la trayectoria vital y espiritual de este gran hombre de Dios.  
Culminada la Primera Guerra Mundial, creó la «Casa del estudiante» y desempeñó una gran labor entre los alumnos. Fue director espiritual del seminario en 1919, y a partir de entonces su carrera diplomática fue imparable. Finalmente, fue cardenal y patriarca de Venecia en 1953. En estas relevantes misiones fueron evidentes su sencillez y apertura, así como su carácter respetuoso y dialogante.  
Cuando en 1958, contando ya 77 años, fue elegido pontífice, nadie pudo imaginar –y menos él mismo– que su pontificado iba a suponer un hito de insondables proporciones en la Iglesia… A los tres meses de pontificado convocó el Concilio Vaticano II, y poco después mantuvo un encuentro con el arzobispo de Canterbury.  Había querido renovar la Iglesia con el fin de que pudiese afrontar su misión evangelizadora en la etapa moderna en la que estaba inserta con este luminoso criterio: fijarse «en lo que nos une y no en lo que nos separa». Juan Pablo II lo beatificó el 3 de septiembre de 2000 indicando que su fiesta se celebrase el 11 de octubre. Francisco lo canonizó el 27 de abril de 2014.
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Ayer, hoy y mañana

En la Iglesia Universal

“El cristiano constructor de paz, en espera vigilante del regreso de Jesús”  

Hoy quisiera detenerme en aquella dimensión de la esperanza que es la espera vigilante. El tema de la vigilancia es uno de los hilos conductores del Nuevo Testamento. Jesús predica a sus discípulos: «Estén preparados, ceñidos y con las lámparas encendidas. Sean como los hombres que esperan el regreso de su señor, que fue a una boda, para abrirle apenas llegue y llame a la puerta» (Lc 12,35-36). En este tiempo que sigue a la resurrección de Jesús, en el cual se alternan en continuación momentos serenos y otros angustiantes, los cristianos no descansan jamás. El Evangelio exige ser como los siervos que no van jamás a dormir, hasta que su señor no haya regresado. Este mundo exige nuestra responsabilidad, y nosotros la asumimos toda y con amor. Jesús quiere que nuestra existencia sea laboriosa, que no bajemos jamás la guardia, para recibir con gratitud y maravilla cada nuevo día donado por Dios. Cada mañana es una página blanca que el cristiano comienza a escribir con las obras de bien. Nosotros hemos ya sido salvados por la redención de Jesús, pero ahora esperamos la plena manifestación de su señoría: cuando finalmente Dios será todo en todos (Cfr. 1 Cor 15,28). Nada es más cierto, en la fe de los cristianos, de esta “cita”, este encuentro con el Señor, cuando Él regrese. Y cuando este día llegará, nosotros cristianos queremos ser como aquellos siervos que han pasado la noche ceñidos y con las lámparas encendidas: es necesario estar listos para la salvación que llega, listos para el encuentro.  
Después de haber conocido a Jesús, nosotros no podemos hacer otra cosa que observar la historia con confianza y esperanza. Jesús es como una casa, y nosotros estamos adentro, y por las ventanas de esta casa nosotros vemos el mundo. Por esto, no nos encerremos en nosotros mismos,… miremos siempre adelante, a un futuro que no es sólo obra de nuestras manos, sino que sobre todo es una preocupación constante de la providencia de Dios. Todo lo que es opaco un día se convertirá en luz. Y pensemos que Dios no se contradice a sí mismo. Jamás. Dios no defrauda jamás. Su voluntad en relación a nosotros no es nublada, sino es un proyecto de salvación bien delineado: «porque Él quiere que todos se salven y lleguen al conocimiento de la verdad» (1 Tim 2,4)… Cada día de nuestra vida, repitamos esta invocación que los primeros discípulos: « ¡Ven, Señor Jesús!» (Ap 22,20).
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Academia por la Vida: Apostar por una cultura renovada de la identidad y de la diferencia    

(ZENIT – 5 Oct. 2017). El papa Francisco ha recibido a las 12 de esta mañana en el Aula del Sínodo a los miembros de la Academia Pontificia para la Vida, quienes celebran en el Vaticano los días 5 y 6 de octubre la XXIII Asamblea General organizada en el ámbito del seminario “Acompañar a la vida.  
Apartes significativos del Discurso del Santo Padre:
En definitiva, es una verdadera revolución cultural la que se perfila en el horizonte de la historia de este tiempo. Y la Iglesia, en primer lugar, debe cumplir la parte que le corresponde…
Es necesario responder al desafío planteado por la intimidación ejercida contra la generación de la vida humana, como si fuera la mortificación de la mujer y una amenaza para el bienestar colectivo.
La alianza generativa del hombre y la mujer es una garantía para el humanismo planetario de los hombres y de las mujeres, no un obstáculo. Nuestra historia no será renovada si rechazamos esta verdad…
El testimonio de la fe en la misericordia de Dios, que afina y hace justicia, es una condición esencial para la circulación de la verdadera compasión entre las diversas generaciones. Sin ella, la cultura secular de la ciudad no tiene ninguna posibilidad de resistir a la anestesia y al envilecimiento del humanismo.
Es este nuevo horizonte donde veo colocarse la misión de la renovada Academia Pontificia para la Vida. Entiendo que es difícil, pero también entusiasma. Estoy seguro de que no faltan hombres y mujeres de buena voluntad, así como académicos y estudiosos de orientación diferente en la religión y diferente visión antropológica y ética del mundo, que comparten la necesidad de aportar una sabiduría más auténtica de la vida a la atención de pueblos, en vista del bien común. Se puede y se debe establecer un diálogo abierto y fecundo con los muchos interesados en la búsqueda de razones válidas para la vida humana.
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Sociedades Bíblicas Unidas: “Servidores de la Palabra de Vida Eterna”   

(ZENIT – 5 Oct. 2017).- Esta mañana el Papa se ha reunido a las 11, en el Vaticano, con una delegación de este Comité, una red mundial de Sociedades Bíblicas que trabaja en más de 200 países y territorios en todo el mundo. Apartes del discurso del papa Francisco en este encuentro:
Somos servidores de la Palabra de Vida Eterna, y creemos que no sólo de pan vive al hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mt 4, 4). Por eso, con la ayuda del Espíritu Santo, debemos alimentarnos en la mesa de la Palabra con la lectura, la escucha, el estudio y el testimonio de vida. Dedicamos tiempo a los que amamos, y aquí se trata de amar a Dios, que ha querido hablarnos y nos ofrece palabras de vida eterna.
Somos servidores de la Palabra de reconciliación, también entre los cristianos, y deseamos de todo corazón que “la palabra del Señor siga propagándose y adquiriendo gloria” (2 Tes 3,1). Por lo tanto, es justo esperar un nuevo impulso a la vida espiritual gracias a la veneración creciente de la Palabra de Dios… Somos siervos de la Palabra que ha “salido” de Dios y “se ha hecho carne” (Jn 1,14). Es imprescindible que hoy la Iglesia salga a anunciar el Evangelio a todos, en todos los lugares, en todas las ocasiones, sin demoras, sin asco y sin miedo. (Evangelii gaudium, 23). Y lo hacemos en obediencia al mandato misionero del Señor y con la certeza de su presencia entre nosotros hasta el fin del mundo (Mt 28,20)… Caminemos juntos para que la palabra se difunda (cf. At 6: 7). Oremos juntos para “que se haga la voluntad del Padre” (Mt 6:10). Trabajemos juntos para que se cumpla en nosotros “lo que el Señor ha dicho” (Lc 1, 38).
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“El pueblo de Dios… plasma la arcilla de nuestro sacerdocio”, dice el Papa  

8 OCTUBRE 2017. Esta mañana, a las 12 horas, en la Sala Clementina del Palacio Apostólico Vaticano, el santo padre Francisco ha recibido en audiencia a los participantes en el Congreso internacional sobre la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis, organizado por la Congregación para el Clero (Roma, 4-7 octubre 2017).
Siguen apartes del discurso dirigido por el Papa a los participantes en la audiencia:
El tema de la formación sacerdotal es crucial para la misión de la Iglesia: la renovación de la fe y el futuro de las vocaciones sólo es posible si tenemos sacerdotes bien formados.
La formación de los sacerdotes depende ante todo de la acción de Dios en nuestras vidas y no de nuestras actividades… Tenemos que decir con firmeza: si uno no se deja formar día tras día por el Señor, se vuelve un sacerdote apagado, que arrastra el ministerio por inercia, sin entusiasmo por el Evangelio ni pasión por el pueblo de Dios. En cambio, el sacerdote que día tras día se confía en las manos expertas del Alfarero, conserva, a lo largo del tiempo, el entusiasmo en el corazón, acoge con alegría la frescura del Evangelio, habla con palabras capaces de tocar la vida de la gente; y sus manos, ungidas por el obispo el día de la ordenación, son capaces de ungir a su vez las heridas, las expectativas y las esperanzas del pueblo de Dios.
Y ahora llegamos a un segundo aspecto importante: cada uno de nosotros, los sacerdotes, estamos llamados a colaborar con el Alfarero divino. No somos sólo arcilla, sino ayudantes del Alfarero, colaboradores de su gracia. En la formación sacerdotal, la inicial y la permanente, – las dos son importantes- podemos identificar al menos tres protagonistas, que también se encuentran en la “casa del alfarero.”
El primero somos nosotros mismos…  El segundo protagonista son los formadores y los obispos… Esto requiere una atención especial por las vocaciones al sacerdocio, una cercanía cargada de ternura y de responsabilidad por la vida de los sacerdotes, una capacidad para ejercer el arte del discernimiento como instrumento privilegiado de todo el camino sacerdotal. Por último, el pueblo de Dios… El sacerdote, efectivamente, debe estar entre Jesús y la gente: con el Señor, en la Montaña, renueva día tras día la memoria de la llamada; con las personas, en el valle, sin asustarse nunca de los riesgos ni endurecerse en los juicios se ofrece a sí mismo como el pan que alimenta y el agua que apaga la sed, “pasando y haciendo el bien” a los que encuentra en el camino y ofreciéndoles la unción del Evangelio. Así se forma el sacerdote: huyendo tanto de una espiritualidad sin carne, como también, a la inversa, de un compromiso mundano sin Dios.
Queridos todos, la pregunta que nos debe interpelar en profundidad, cuando bajamos a la alfarería es ésta: ¿Qué sacerdote quiero ser?
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En América

Conclusiones del VI Simposio de Teología India  

Convocados por el Departamento de Cultura y Educación del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), nos hemos reunido en Asunción, Paraguay, del 18 al 23 de septiembre de 2017, obispos, sacerdotes, religiosas, religiosos y laicos, para reflexionar en los contenidos de la Teología India y su vivencia en los pueblos originarios.
En continuidad con los Simposios anteriores, abordamos puntos centrales de nuestra fe católica, con su incidencia en la vida de nuestros pueblos. En esta ocasión, compartimos sobre el misterio de la Santísima Trinidad y las familias indígenas. Estos son los puntos asumidos en forma consensuada:
TRINIDAD
FAMILIA
TEOLOGIA
DESAFIOS
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Encuentro Continental con las Comisiones Episcopales para la Catequesis: Países Bolivarianos y Cono Sur   

En Barrancos - Lima (Perú), del 7 al 9 de septiembre se realizó el III Encuentro Continental con las Comisiones Episcopales para la Catequesis, con los presidentes y/o secretarios ejecutivos de los países bolivarianos y del cono sur.
El encuentro tuvo dos partes, la primera fue dedicada al informe de las conferencias episcopales presentes, destacando las potencialidades y límites, los retos y proyectos más destacados en el campo de la catequesis.
La segunda parte estuvo dedicada a un intercambio de experiencias y preocupaciones entre los miembros del Pontificio Consejo y los participantes, los temas tratados fueron: La Catequesis al servicio de la iniciación cristiana y de los otros sacramentos, La catequesis al servicio de la formación permanente de jóvenes y adultos, La catequesis y la educación religiosa de los niños y adolescentes en las parroquias y las escuelas y La formación de catequistas.  
Por último el encuentro fue ocasión de intercambiar ideas sobre algunos puntos de particular interés del Pontificio Consejo: la aprobación de textos nacionales de catequesis y la conveniencia de la institución del ministerio de la catequesis.
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Para nuestra Pastoral

Para nuestra próxima homilía dominical

MT 22, 1-14 INVITADOS AL BANQUETE DE BODAS DE SU HIJO
 

Nuevamente, Jesús les habla en parábolas, sobre todo a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo (Cf. Mt 21,23). Compara el Reino de los Cielos con un banquete de bodas del hijo del Rey, al cual éste invita a participar a muchos (Israel). El Rey es Dios que envía a su Hijo para que reine en medio de su pueblo y lo salve. Las bodas son la nueva alianza de la cual se participa asistiendo a la boda del Hijo, participando del compromiso de Dios con su pueblo.
 
La llamada la hizo, dos veces, a través de los siervos, quienes no fueron aceptados. Participar en el banquete significa aceptar a su hijo y comprometerse con él. La reacción de los muchos de Israel fue la de no querer ir, la de irse a hacer otras cosas más importantes para ellos y la de maltratar a los siervos y matarlos. Esto despierta la ira del Rey y los manda a castigar porque no solo no han venido al banquete, sino que se han ido contra el Rey.
Ante su rechazo, el Rey invita a todos los que encuentren por los caminos, buenos y malos (pocos) (22,9). Los que han atendido y participado son los fieles del pueblo y otros que el Señor ha traído de los diversos caminos.
 
La conclusión es que han sido muchos los invitados, pero pocos los que han atendido, los que han sido dignos de participar (de entre esos invitados, ha correspondido bien el resto fiel de Israel).
Dios, a pesar del rechazo de Israel, hizo alianza y es fiel. Sigue invitando a participar comprometiéndose en la construcción de su Reino. Estamos llamados a aceptar a su Hijo, a comprometernos con Él y a colaborarle. Hay que llevar el traje de bodas: las obras de justicia han de acompañar a la fe (Cf. 22, 11-13), no como el que entró indignamente y con otros motivos.

PARA COMPARTIR CON NUESTRA COMUNIDAD

  • Dios promete a su pueblo ayudarlo y hacer una gran fiesta para celebrar la grandiosa obra que realizará en favor de todos (Ver I lectura: Is, 25, 6 – 10).
  • Como San Pablo, tenemos a Dios que nos fortalece y, con Él, todo lo podemos, todo lo tenemos, podemos afrontar todas las dificultades y vivir fielmente todas las situaciones (Ver II lectura: Fil 4, 12-14.19-20).
  • Dios, el Rey, prepara y celebra las bodas de su Hijo, para que reine en medio de su pueblo. Él llama a aceptarlo y a participar en su reino. Primero llama a los israelitas, pero no lo aceptan. Luego, llama a todos, buenos y malos, para que lo acepten como rey y participen en su reino. Ellos lo aceptan, se convierten, obran con rectitud y justicia y llegan a ser los elegidos de Dios (Ver III lectura: Mt 22, 1-14).
  • En esta Eucaristía, Jesús nos llama a aceptarlo como nuestro Rey, a ponernos a su servicio cumpliendo la misión de anunciar el Evangelio a todas las naciones y de apoyar a los misioneros del mundo entero, con nuestra oración, con la generosa ofrenda económica y con el envío de nuevos misioneros. Comprometámonos en ello.

Intención Misionera