LOS HERMANOS MAYORES

mayoresSon los sacerdotes que están entre los 21 y los 45 años de ordenados. Son nuestros hermanos mayores, entre los que tenemos varios amigos.

Es la época en la que se tiene más experiencia y se asumen responsabilidades pastorales mayores. Una etapa en la que es frecuente la tentación del individualismo y autoritarismo. También, es el tiempo en el que algunos sufren una especie de cansancio interior, fruto de dificultades y fracasos, y una cierta relajación y rutina en el ejercicio del ministerio (Cf. PDV, 77). Viven una situación ambivalente entre servir a la gente y el querer dedicarse a sus necesidades e intereses personales.

Reconocer lo anterior nos ayuda a comprenderlos mejor, para ayudarlos conforme a sus necesidades.

Ellos necesitan reavivar las motivaciones personales para su vida y ministerio. Necesitan ser reconocidos en sus valores personales y en su trabajo pastoral. A muchos les hace falta superar sentimientos de cansancio, de soledad. Vencer tentaciones de autosuficiencia y búsqueda de sus intereses personales, resolver dificultades de relación con algunos hermanos. Para muchos, viene la crisis de la edad intermedia, con un vacío interior y una desgana por la vida y por el ministerio.

Es maravilloso cuando ellos logran hacer su “segunda conversión”, volviendo más a Dios, despojándose de sí mismos, poniendo todo en sus manos, sintiéndose solo colaboradores de Dios y reasumiendo su compromiso de amarlo y de seguirlo con todo. Así, superan el activismo y realizan la caridad pastoral con abundante fruto.

Cada uno de nosotros podemos acompañar a estos hermanos para que aprovechen bien sus valores, la experiencia pastoral y los frutos cosechados. Podemos acompañarlos a que se re-encuentren con Dios y hagan su segunda conversión, con lo cual resuelven su situación y reciben fuerza nueva para su vida y ministerio. Podremos ayudarles a aprovechar mejor los servicios de la pastoral presbiteral diocesana y nos dará gusto en compartir con ellos iniciativas para lograr el bienestar integral de todos.

Compartamos con alguno de nuestros hermanos mayores esta reflexión y reforcemos nuestra amistad con él para seguir dando pasos de ayuda mutua.

Julio