ABRAZAR LA CRUZ

firmezainteriorEn nuestra vida y ministerio, los sacerdotes llevamos cruces por dificultades personales (una enfermedad, un accidente, un problema personal, etc.), o por problemas externos (un conflicto, resistencias a nuestra persona o servicio, llevar cruces de otros, los males recibidos, los ambientes desfavorables, etc.). Esas cruces, a veces, nos causan desagrado, desánimo y ganas de salir corriendo, porque para muchos de nosotros es más atractivo estar cómodo, servir en condiciones fáciles, con aplausos y satisfacciones materiales. Otras veces, felizmente, logramos abrazar la cruz y aprovecharla para aprender y progresar.

Jesús nos promete una dicha plena si somos fieles cuando nos persigan y cuando suframos a causa de Él y por su Evangelio (Cf. Mt 5,10 - 12). Es la misma Palabra de Dios la que nos recuerda que “En todas las cosas Dios interviene para bien de los que lo aman” (Cf. Rom 8, 20). La clave, entonces, para sacar provecho de las cruces está en discernir la voluntad de Dios, recibir su amor y aprovechar bien la fortaleza que Él nos da. Así, logramos descubrir el “para qué”, el sentido, la gracia, que Dios nos da en las situaciones de sufrimiento, en las pruebas y en las demás cruces.

Tú y yo hemos logrado esos buenos frutos cuando hacemos varios pasos: acercarnos a Dios para recibir su luz, su amor y su fortaleza. Analizar lo que Jesús nos enseña con su vida, su Palabra y su obra. Escuchar lo que la Iglesia nos enseña en sus documentos y a través de sus pastores. Escuchar lo que nos dice la comunidad eclesial (nuestra parroquia, nuestra familia, nuestras amistades). Y, desde luego, encontrar y comprender bien los signos que Dios nos da en lo que somos, en lo que vivimos y en lo que hacemos.

¿Tienes cruces? Nosotros también. Ayudémonos a abrazarlas y a llevarlas con el amor de Dios. Detrás de todas esas cruces, está Jesús que, de nuevo, nos llama a dar la vida con Él, con su amor de Buen Pastor y para que su Reino crezca. Busquemos y compartamos con otros sacerdotes este camino. Aprenderemos, creceremos, seremos dichosos.

Julio