A LO TUYO

motorAlgunos no quieren ser párrocos por las mayores exigencias contables y administrativas que ahora hay que responder. Y porque quisieran dedicarse plenamente a lo suyo, a evangelizar. ¿Qué opinas?

Todos conocemos las dificultades por las que pasan algunos hermanos sacerdotes (párrocos y no párrocos) que quieren hacer todo ellos mismos, moviéndose para un lado y para otro. Muchas veces, haciéndolo porque me toca, porque me lo piden y porque hay que mostrar resultados a la comunidad y al obispo. Al final, tienen la insatisfacción personal por no lograr muchos resultados y por lo que quedó por realizar.

A veces, en medio del cansancio, uno mismo se pregunta: ¿Para cuáles de estas actividades fue que Dios me consagró sacerdote? Desde luego, no se puede tocar las campanas y andar en la procesión. Siempre me será útil analizar la distribución de mi tiempo físico y sicológico. A qué le dedico más tiempo cada día., ¿Cuáles de los servicios que realizo producen mejores frutos para mi crecimiento integral y para el de mi comunidad?

Hay servicios que no logro hacer porque no puedo, o porque no quiero, o porque no son parte de mi misión. Pero hay pasos que sí puedo dar para mejorar mi vida y mi trabajo. No es suficiente ser inteligente, de buen corazón y muy activo. Conviene poner prioridades para cumplir mejor nuestro deber. Delegar lo que no nos corresponde. Vincular, formar, estimular y apoyar a más colaboradores. Mejorar la organización de nuestro trabajo y poner orden en la habitación, en el escritorio y, aún, para comer y para llegar a tiempo a los compromisos.

Con corazón generoso y con buen sentido pastoral podremos abrirnos más a la comunión y a la participación. Podremos soltar tareas que no nos corresponden. Aún las cuentas y las ofrendas van a progresar promovidas y manejadas por el consejo económico.

Ayudémonos a ir a lo propio, a lo que nos corresponde como sacerdotes. Que, de esa manera, estemos contentos por avivar nuestra caridad pastoral, recuperar la serenidad en el desarrollo de nuestro trabajo, mejorar la calidad de nuestros servicios y cosechar más y mejores frutos de ello. ¡Hagámoslo y compartamos con otros hermanos esa experiencia ¡

Julio