lecturabibliaUn sacerdote, de pocos años de ordenado, decía: Qué me va enseñar Ud a mí, que tantas veces he celebrado y atendido personas. Lo hago hasta sin pensarlo, es un repetir y repetir. Estoy cansado. La gente no aprende y no se ve que les sirva mucho lo que hago. Qué situación dura y triste para ese hermano ¿Verdad? Hoy nadie se las sabe todas, ni porque lleve muchos años de sacerdocio. No es suficiente hacer más y más de lo mismo. Todos tenemos que afrontar situaciones y solicitudes nuevas, aplicar nuevas orientaciones pastorales, responder adecuadamente a las personas que servimos y realizarnos en plenitud como pastores santos. Para conseguirlo, necesitamos discernir continuamente sobre lo que nos corresponde hacer, cómo hacerlo y con qué hacerlo. Necesitamos “preparar” bien nuestros servicios ministeriales.

Pensando en los servicios concretos que hemos de realizar mañana, además de “prepararme” en el encuentro con el Señor, necesito “preparar” cada uno de esos servicios. Preparar yo lo que me corresponde y preparar con otros lo que conviene. Por ejemplo, para la Eucaristía he de preparar el lugar, el sonido, la asamblea, los servidores, los cantos, el formulario eucarístico que conviene utilizar, etc. Y, de manera especial, la Palabra que hemos de proclamar, la homilía que voy a ofrecer para explicar, aplicar la Palabra, hacer el puente con el sacramento que celebramos y para proyectar en la vida personal y comunitaria la Eucaristía celebrada. De igual manera, hay que “preparar” una visita a un enfermo, o a una familia; una reunión; la atención a cada persona, una obra de caridad que voy a hacer. Preparar lo que he de hacer, preparar cómo hacerlo bien y preparar los medios para lograrlo.

Mejoremos la “preparación” de cada uno de nuestros servicios. Comencemos por preparar especialmente bien uno de los servicios de mañana y evaluemos con otros hermanos el fruto de esa preparación. Seguramente, reconoceremos que “preparar” nos sirve mucho a nosotros mismos y produce mejores frutos en los hermanos servidos. ¡Hagámoslo!

Julio