orando3En muchas partes, encontramos sacerdotes inquietos, desacomodados y hasta desubicados por las dificultades que la pandemia está trayendo para todos y, en especial, para la vida y ministerio sacerdotales. Con generosidad evangélica y con creatividad, estamos tratando de compartir el evangelio y otros elementos evangelizadores. En ello, las redes sociales nos están ayudando mucho. Logramos hacer algunos servicios, a pesar de los aislamientos sociales.

Después, nos encontramos frente a nosotros mismos, tratando de entender lo que pasa; buscando recibir lo que Dios nos enseña y lo que nos ofrece en estas circunstancias; tratando de aprovechar las soledades, la quietud y las interpelaciones a reorganizarnos para estos meses. En función de ello, nos serán útiles las experiencias que varios hermanos sacerdotes están haciendo con provecho. Al proponer una lista de ellas, es para que cada uno tome lo que le sea adecuado y lo que le ayude a sacar mayor provecho de estos tiempos difíciles.

¿Cuáles actividades nos podrían servir para ocupar con provecho este tiempo? Veamos las actividades que más se mencionan:

  1. Descansar un poco más. Dedicar un espacio al ejercicio físico. Escuchar buena música.
  2. Arreglar nuestro escritorio, el archivo personal, la biblioteca y nuestra habitación.
  3. Celebrar completa y pausadamente la Liturgia de las Horas.
  4. Orar más por nuestra comunidad.
  5. Dedicar un espacio más amplio a nuestra oración personal y al discernimiento espiritual.
  6. Revisar cómo estamos aplicando nuestro Proyecto Personal de Vida y hacer los ajustes necesarios.
  7. Comunicarme con otros hermanos del presbiterio, con familiares, o con amigos.
  8. Hacer algo nuevo por nuestra salud personal.
  9. Estudiar documentos eclesiales y artículos interesantes para nuestra vida y ministerio.
  10. Realizar arreglos materiales que están pendientes en la casa.
  11. Seguir perfeccionando alguna habilidad musical, o de otro campo.
  12. Completar la elaboración de algún proyecto que tengo en suspenso, o la preparación de algunas actividades ministeriales
  13. Realizar otras de las cosas pendientes.

¡Hagámoslo!

Julio