HAGA MÁS

 

Hable menos y haga más. Así dicen algunos hermanos sacerdotes a los servidores del clero se quedan reflexionando o haciendo planes y no ayudan a resolver las necesidades concretas que tenemos.
Dios mismo quiere que vivamos una vida digna de hijos de Dios. Jesús atendió en todo a cada uno de los Apóstoles. La Iglesia nos pide que ayudemos a que los sacerdotes tengamos condiciones que favorezcan nuestra vida y ministerio. Cada uno de los sacerdotes tenemos necesidades diversas y la tarea de progresar integralmente: necesitamos alimentación, servicios de salud, descanso, ambiente fraterno, recursos para otras necesidades, para nuestra formación y para el ministerio pastoral. Tener ese bienestar integral no va contra la pobreza evangélica, ni contra la humildad. 
Para conseguirlo, hemos de organizarnos en la diócesis para asegurar la sustentación adecuada del clero, ojalá para que todos reciban igual aporte económico, como ya se ha logrado en varias diócesis. Hay que asegurar que se tenga un sistema adecuado de seguridad para los riesgos de enfermedad, invalidez y vejez; y un buen fondo sacerdotal para ayudarnos en otras necesidades. Se necesita fortalecer la organización de la pastoral presbiteral diocesana con estructuras básicas, servidores, servicios y recursos, para el bienestar integral de todos.
Invitemos a nuestras comunidades parroquiales, nuestra familia y a muchos hermanos, a colaborarnos en esta tarea. Trabajemos nosotros mismos por un bienestar integral sacerdotal que favorezca nuestra mejor dedicación al ministerio pastoral y nuestro crecimiento como pastores santos.

Julio