ANIMARNOS Y ANIMAR

 

En nuestro presbiterio hay hermanos que se han desanimado ante dificultades personales de enfermedad, de limitaciones, de no lograr superar deficiencias personales, de escasez de recursos y sobre todo, de no encontrarle suficiente sentido a su ministerio y a su vida. También, les causan desánimo algunas dificultades externas por la incomprensión de personas, por la oposición a sus proyectos, por la indiferencia de muchos, por críticas, por dificultades con la autoridad y por la ausencia de los frutos que esperan de nuestros servicios. Algunos llegan a descalificarse y a deprimirse de manera injustificada. Posiblemente, Ud. y yo, en algunos momentos de nuestra vida, también hemos sufrido desánimo.
En esas circunstancias, lo que uno necesita son buenos hermanos que lo acompañen afectiva y efectivamente. ¿Verdad? Que lo ayuden a uno a superar los factores concretos que nos causan el desánimo. Buenos hermanos que sean valientes para ayudarnos a reasumir el Evangelio, a fortalecer nuestra fe, a fortalecer nuestras opciones y motivaciones vocacionales, en lo que nos haga falta. Buenos hermanos que nos escuchen y comprendan, con paciencia y comprensión, sin juzgar y sin dar recetas, sino queriendo compartir camino para ayudarnos a salir adelante. Hermanos que nos ofrezcan una fraternidad sincera, con la que nos animemos a abrirnos y a salir a compartir. Nos hará mucho bien que nos inviten a compartir un poco en una comunidad sacerdotal de vida y ayuda. Que nos ayuden a aprovechar, si hace falta, las ayudas de otros profesionales para superar nuestras dificultades.
Eso lo necesitamos y lo necesitan, de manera urgente, algunos hermanos. Por amor a Dios, por la necesidad de ellos y por las bendiciones que recibiremos, nosotros nos decidimos a salir de nosotros mismos para animar, acompañar y ayudar a esos hermanos. Iremos como enviados de nuestro Amigo Jesús, acompañándolo a servirlos con amor de Buen Pastor. Así ayudaremos a que se encienda y crezca en esos hermanos la caridad pastoral y el entusiasmo por su vida y ministerio.

Julio.