pesebre2Para nosotros los pastores, este tiempo tiene cosas especiales: aumentan las celebraciones y el trabajo; nos saludan más personas y compartimos más afecto con nuestra familia; es final de año y buscamos culminar bien todo, cerrar cuentas, etc.; se vive un ambiente de alegría y de esperanza; es el tiempo de celebrar Navidad.

Litúrgicamente, celebramos la primera venida del nacimiento del Señor y tomamos conciencia de segunda venida, al final, en gloria y poder. Personalmente, estamos abiertos a recibir y a corresponder mejor al Amigo Jesús, que nos acompaña.

Seguramente, eres testigo de cosas especiales que el Señor realiza en Navidad: el perdón a otro hermano, el volver a amar, el compartir algo grande, la esperanza que se recobra, el volver a reír, la salud que se recupera, el trabajo que se vuelve a encontrar, la unidad familiar que se restablece, el despertar a una vida nueva y santa, el salir de un vicio, el dar pasos grandes de conversión. Detrás de ello está siempre la ayuda de Dios amor. ¿Verdad?

¿Cuáles de esos “milagros de amor” está realizando Dios en su comunidad en estos días?

En nosotros mismos es en quienes Dios más quiere realizar milagros de amor. Milagros de amor en algo que necesitas, en algo que te propones, en algo que Dios está esperando de ti, en decisiones para la realización de ideales grandes, en pasos decisivos para vivir como pastor santo.

Gracias por compartir camino con este boletín Clero Hoy. Nos volveremos a encontrar en Enero.

Que, en esta Navidad y en el Nuevo Año, Dios realice su “milagro de amor” en Ti, en tu familia y en tu Comunidad. Felicidades y bendiciones.

Julio